Los extintores PQS ABC son los que más vas a ver en oficinas, comercios, bodegas y camionetas de reparto, y hay una razón práctica: con un solo equipo cubres sólidos como papel o cartón (clase A), líquidos inflamables como gasolina o solventes (clase B) y equipo eléctrico con corriente (clase C). Si en tu negocio hay un poco de todo, casi siempre se empieza por aquí.
Dónde conviene y dónde no
Es el extintor de área: el que protege el piso de venta, la recepción, los pasillos de una oficina, la bodega con tarimas y el vehículo de trabajo.
Hay dos lugares donde no conviene. El primero es junto a servidores, tableros de control o equipo de laboratorio. El polvo es muy fino, se mete en contactos y ventiladores, y después de usarlo hay que limpiar a fondo. Ahí se prefiere un extintor de CO₂ o de agente limpio. El segundo es la línea de cocción de una cocina comercial: contra el aceite de una freidora el PQS no es el agente indicado y va un extintor tipo K.
Cómo elegir la capacidad
Piensa primero en quién lo va a usar. Un PQS de 9 kg lleva más agente, pero si en el turno de la noche la persona a cargo no puede descolgarlo con soltura, uno de 6 kg es mejor decisión.
Como referencia rápida:
- 1 y 2 kg: vehículos y puntos de riesgo muy acotados.
- 4.5 y 6 kg: oficinas, comercios, escuelas y áreas de servicio.
- 9 kg: bodegas, talleres y naves.
- 35, 50 y 70 kg sobre ruedas: industria y patios de maniobra, donde un portátil se queda corto. Necesitan pasillos libres y alguien entrenado para desplegarlos.
La cantidad la marcan la superficie y el riesgo. La NOM-002-STPS-2010 pide al menos un extintor por cada 300 m² en riesgo ordinario y uno por cada 200 m² en riesgo alto. Para tener un primer número, calcula cuántos extintores necesitas.
Dónde colocarlo
La parte más alta del extintor no debe quedar a más de 1.50 m del piso, y el equipo tiene que estar visible, señalizado y sin nada que lo tape. Parece obvio, pero en una inspección es de lo que más se observa: extintores detrás de cajas, de un exhibidor o de la puerta abierta.
La distancia también cuenta. Según la Tabla 1 de la NOM-002, nadie debería recorrer más de 23 m para llegar a un extintor en áreas con riesgo de clase A o C. Con líquidos inflamables (clase B) el límite es de 15 m en riesgo ordinario y de 10 m en riesgo alto, o hasta 15 m si se trata de una unidad móvil. Para completar el punto, revisa los soportes para extintor y la señalización fotoluminiscente.
Mantenimiento y recarga
Un extintor que no está al día cuenta como si no existiera. La NOM-002 pide revisarlo cada mes, y esa revisión la puede hacer tu propio personal. También pide darle mantenimiento al menos una vez al año y recargarlo después de cualquier uso, aunque haya sido un disparo corto.
El mantenimiento y la recarga de extintores los hace un proveedor conforme a la NOM-154-SCFI-2005. Al terminar, el equipo lleva una etiqueta con los datos del prestador, el agente, la fecha del servicio y la contraseña oficial. En los PQS, además, se coloca un collarín que no se puede quitar sin abrir el extintor: es la prueba física de que se le dio servicio. El cilindro pasa prueba hidrostática al menos cada cinco años.
Norma aplicable
La norma de producto del polvo químico seco es la NOM-100-STPS-1994. La contraseña oficial que identifica al producto certificado se rige por la NOM-106-SCFI-2017, y el servicio, por la NOM-154-SCFI-2005.
Qué es y cómo funciona un extintor de PQS
El agente extintor es polvo químico seco. En el tipo ABC es fosfato monoamónico, que a la temperatura del fuego se funde sobre el material y forma una costra que lo aísla del oxígeno, además de romper la reacción en cadena de la combustión: por eso la extinción funciona igual sobre un sólido que sobre un líquido inflamable. El polvo BC, de bicarbonato de sodio, actúa solo sobre las clases B y C y no sirve para papel, madera ni cartón, así que en un negocio común conviene seleccionar siempre el ABC.
La descripción técnica del equipo es sencilla: cilindro de acero con el polvo y un gas impulsor, válvula con seguro, manómetro a la vista y manguera o boquilla de descarga. El manómetro es el indicador de que está cargado; si la aguja salió de la franja verde, el extintor no va a responder aunque se vea nuevo.
Lo que un extintor PQS no apaga
No está clasificado para fuegos de clase D, los de metales combustibles como magnesio o sodio, que piden un agente específico. Tampoco es el indicado sobre aceite de cocción, que es clase K, ni frente a equipos eléctricos energizados delicados, donde el polvo es corrosivo para contactos y tarjetas y conviene un extintor de CO₂ o de agente limpio.
Certificación, almacenamiento y vida útil
Al comprar conviene exigir dos cosas: que el producto lleve la contraseña oficial de certificación conforme a la NOM-106-SCFI-2017 y que el servicio de recarga entregue su etiqueta y su dictamen técnico conforme a la NOM-154-SCFI-2005. En México ese es el marco aplicable: los criterios de la NFPA 10 son una referencia internacional y no sustituyen a la norma mexicana.
La vida útil del equipo depende del cilindro, no del polvo. Un extintor guardado en un ambiente húmedo o corrosivo —patio, andén, almacenamiento a la intemperie— se deteriora antes, y por eso ahí conviene gabinete. La prueba hidrostática cada cinco años es la que dice si el cilindro sigue siendo seguro para cargar de nuevo.
Costo, disponibilidad y entrega
Para cotizar, mándanos por WhatsApp el giro, la superficie aproximada y cuántos equipos crees necesitar. Te respondemos con la presentación que conviene, el costo y la disponibilidad; la marca y el modelo se confirman en ese momento. Los tiempos de entrega y la distribución dentro de CDMX y el Estado de México se acuerdan al cerrar la cotización, y la instalación con soporte y señalamiento se puede incluir en la misma visita.
Si el equipo entra a un programa de seguridad industrial, también damos la capacitación del personal que lo va a usar: un extintor efectivo es el que alguien sabe descolgar, verificar y accionar en los primeros segundos.